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    Más Madrid se juega revalidar la Alcaldía y ser decisivo en la Comunidad:

    Más Madrid se juega revalidar la Alcaldía y ser decisivo en la Comunidad: "Pongo el tiempo de mi vida a vuestra disposición"


    Más Madrid cierra la campaña con la incertudumbre de si Manuela Carmena podrá revalidar este domingo la Alcaldía de Madrid. Las encuestas pronostican que la alcaldesa de la capital ganará las elecciones pero otra cosa será poder sumar con las...

    Más Madrid cierra la campaña con la incertudumbre de si Manuela Carmena podrá revalidar este domingo la Alcaldía de Madrid. Las encuestas pronostican que la alcaldesa de la capital ganará las elecciones pero otra cosa será poder sumar con las demás fuerzas progresistas, ya que esos mismos sondeos muestran un escenario muy ajustado en la capital.

    La otra pata de la candidatura, la candidatura para la Comunidad de Madrid que lidera Íñigo Errejón aspira a ser decisivo para que la izquierda recupere el gobierno de la región 24 años después.

    En ese escenario, la alcaldesa y candidata de Más Madrid, Manuela Carmena, y el candidato a la Comunidad, Íñigo Errejón, han salido este viernes ha pedir el voto y han abogado por no "tirar una moneda al aire". "Si uno quiere que gobierne Carmena hay que votar a Carmena, lo demás es tirar una moneda al aire", advertía Errejón durante el mitin de cierre de Campaña, haciendo lo mismo con el voto en la Comunidad que, ha defendido, será "necesario" para impedir que el PP revalide cuatro años más el gobierno autonómico.

    En la Plaza Roja de Vallecas, Más Madrid ha cerrado su campaña electoral haciendo un llamamiento a la democracia, a la dignidad de las instituciones y a los políticos honrados. "Nunca olvidaremos el daño a la democracia porque la gente ha dejado de creer en ella", decía la regidora convencida de que ese deterioro lo ha provocado la corrupción.

    "Casi se me cae de la boca y en alguna ocasión tras un rifirrafe dialéctico con adversarios políticos he querido decir 'Piensa el ladrón que todos son de su misma condición'", ha lanzado. "Yo no voy a mentir nunca y no acepto que digan que somos todos iguales", ha defendido la candidata de Más Madrid.

    El candidato a la Comunidad se ha acordado del electorado de Ciudadanos, apelando a sus votantes: "A los que les votasteis, pensando que era un partido liberal, movilizador y europeo, os han abandonado" y ha defendido que en estos comicios votarles "es meter la papeleta de Vox en la urna porque van juntos".

    "Soy de izquierdas porque me han parido así y estoy orgulloso, pero no hace falta ser de izquierdas ni tener carnet para darse cuenta de que si hay huelga de Metro, sanidad y educación hoy, el problema no son los trabajadores sino el Gobierno regional, que no deja defender lo de todos", aseguraba Errejón ante un público de un millar de personas que le ha vitoreado "presidente, presidente".

    Una Manuela Carmena muy animada ante un público que la aplaudía una y otra vez ha reconocido que no quería repetir como candidata pero que lo hizo por su equipo. "Aunque no había pensado que iba a continuar, lo he hecho porque el equipo me lo pidió y me merecen un cariño enorme. Les quiero", ha lanzado, a la vez que ha asegurado que ponía "el tiempo de mi vida a vuestra disposición y es la mejor inversión".

    "No os voy a fallar", ha dicho Carmena ante las más de mil personas que la han arropado en Vallecas. "Frente a los que quieren fronteras porque no quieren ni viejos ni homosexuales, nosotros no queremos fronteras en esta ciudad a la que queremos amar, disfrutar, y que no podemos consentir que nos la arrebaten y destrocen", ha defendido, tras criticar el "pavoneo y las inauguraciones falsas" de otros.

    La candidata de Más Madrid se ha acordado de quienes la critican por sus 75 años: "Qué tontos sois, qué bobos sois", les ha dicho, asegurando que se encomendará a la ciudad durante estos cuatro años si logra revalidar: "Es mi regalo de vida para vosotros".

    El 26M pone a prueba la hegemonía de la izquierda y el liderazgo de Casado en la derecha

    El 26M pone a prueba la hegemonía de la izquierda y el liderazgo de Casado en la derecha


    Las del 28A fueron unas elecciones sin tiempo para la celebración o el duelo. Al día siguiente del incontestable triunfo de Pedro Sánchez en las generales arrancó otra campaña, continuación del clima electoral que vive en España desde hace un...

    Las del 28A fueron unas elecciones sin tiempo para la celebración o el duelo. Al día siguiente del incontestable triunfo de Pedro Sánchez en las generales arrancó otra campaña, continuación del clima electoral que vive en España desde hace un año, el tiempo que ha pasado desde que la Audiencia Nacional dictó la condena de Gürtel, certificando que el partido entonces en el Gobierno se había financiado con dinero negro a través de la red corrupta de Correa y cía.

    Apenas un mes más tarde, este domingo no solo se elige el Gobierno de doce comunidades autónomas, de 8.131 ayuntamientos y de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, además de los eurodiputados. También se van a despejar otros interrogantes, el poder de los partidos, su fuerza y lo que representan, en los dos bloque ideológicos. Los socialistas han tratado durante las últimas cuatro semanas de mantener la tensión de los suyos: solo con sus bases movilizadas podrán teñir de rojo el mapa municipal y autonómico.

    Su secretario general y presidente en funciones, Pedro Sánchez, ha escenificado que es a él a quien le corresponde formar gobierno con una ronda de contactos con los otros grandes partidos, pero no ha dado ni una pista sobre la fórmula por la que optará para lograr la investidura. La Mesa del Congreso la ha pactado con Podemos pero en su primera votación relevante, la de la suspensión de los diputados independentistas presos, el partido de Pablo Iglesias ha votado en contra. El líder de Unidas Podemos, que perdió 1,5 millones de votos y 29 diputados en las generales, lo fía todo a entrar en un gobierno de coalición y se muestra optimista. En una entrevista en eldiario.es este miércoles, aseguró que la otra opción, que no contempla, sería la repetición electoral.

    José Luis Ábalos, uno de los pesos pesados de la Ejecutiva socialista y ministro de Fomento en funciones, pidió tiempo esta semana y dio a entender que los resultados de este domingo ayudarán a cuadrar el puzle, haciendo ver que serán necesarios nuevos pactos en la izquierda, pero también que la fuerza de Podemos puede mermar en estos comicios.

    Los socialistas aspiran a seguir mandando en autonomías como Baleares, Asturias, Extremadura, Castilla La Mancha, Aragón y el cogobierno de Cantabria junto al omnipresente Miguel Ángel Revilla. Y se han fijado el objetivo de ganar Canarias y Madrid, donde hace cuatro años la izquierda se quedó a las puertas, precisamente porque IU con su candidato Luis García Montero no sacó representación. 

    Precisamente Madrid encarna la más dura de las batallas. Las últimas encuestas publicadas -la ley prohíbe difundirlas desde el lunes- apuntan a un empate entre bloques, con el PSOE de Ángel Gabilondo como primera fuerza, con el apoyo del partido de Iñigo Errejón y Podemos, siempre que su candidata, Isabel Serra, supere el listón del 5%, necesario para tener representación en la Asamblea. Enfrente, la suma de las tres derechas podría retener el Gobierno, con la controvertida candidata del PP, Isabel Díaz Ayuso, como fuerza más votada.

    Una situación similar a la que se da en la alcaldía de Madrid, donde todos los sondeos apuntan a una victoria clara de Manuela Carmena, pero dejan en el aire que pueda gobernar. En el bloque de la derecha PP y Ciudadanos pugnan por la primera posición y las cuentas podrían dar con la extrema derecha de Vox, que presenta a su número dos, el abogado de pasado falangista, Javier Ortega Smith. 

    Y está por ver el resultado de Madrid en Pie, la candidatura de IU y Bancada, que encabeza el exconcejal de Carmena, Carlos Sánchez Mato, que no logra representación en ninguno de los sondeos publicados, aunque esta última semana ha salido bien parado del debate de Telemadrid. En los últimos días, Pablo Iglesias ha querido hacer campaña por el exedil de Ahora Madrid e incluso en la última jornada de campaña ha reservado alguna puya para el partido de Errejón y Carmena: "¿Por qué algunos nos montan las cloacas y a otros les hacen la campaña?". 

    La pugna por el Ayuntamiento de la capital y por la Comunidad se vive dentro de la batalla de las derechas como la segunda vuelta del 28A. Albert Rivera aspira a presentar una victoria de Begoña Villacís en el consistorio como la prueba de que las tornas han cambiado y ahora es Ciudadanos el que se ha quedado un feudo histórico para el PP. Ninguno de los partidos de la derecha ha dejado dudas de que pactarán con Vox para retener el gobierno. El partido de Abascal, que se ha desinflado en esta segunda campaña, con pinchazos significativos en varios de sus mítines, puede convertirse en llave y tocar poder en la capital. En la guerra por liderar la derecha y la oposición a Sánchez, la batalla de Madrid, en el Ayuntamiento y Comunidad, promete ser un episodio determinante, como lo demuestra el fichaje in extremis del penúltimo presidente del Gobierno regional, Ángel Garrido, por Ciudadanos. 

    Igual que lo será en el mundo de Podemos y sus confluencias. Íñigo Errejón se medirá por primera vez al partido que contribuyó a fundar. Las expectativas para Más Madrid están muy por encima de las de la candidatura que encabeza Isabel Serra, pero un segundo puesto por detrás de Gabilondo que no sirva para desbancar al PP de la Comunidad que ha gobernado desde 2003 no sería consuelo. 

    Pero si Carmena revalida el Ayuntamiento de Madrid e Íñigo Errejón entra en el Gobierno de la Comunidad, está por ver el futuro de la marca Más Madrid y su relación con las fuerzas a la izquierda del PSOE.  

    En el recuento del domingo se medirán también los efectos de otras ciudades del cambio. En Barcelona, el resultado se presume muy ajustado, con Ada Colau y ERC prácticamente empatados en la izquierda, y Manuel Valls, el fichaje de Rivera –que empezó a distanciarse por las relaciones con Vox– sin acabar de despegar. El PP ahí ya juega a ser una fuerza testimonial. Otros alcaldes de la izquierda que dieron la sorpresa en 2015, como los de Zaragoza, Cádiz, A Coruña, Santiago o Ferrol tampoco tienen asegurada la reelección.

    Todo parece atado en Vigo, donde el presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias, el socialista Abel Caballero, que se hizo popular por su exaltación de las rotondas y el alumbrado de navidad, lo tiene hecho para gobernar en solitario la primera ciudad de Galicia. 

    El futuro de Pablo Casado, en juego

    Más que para ningún otro líder, las municipales y autonómicas pueden marcar el futuro de Pablo Casado al frente del PP. Tras cosechar en las generales el peor resultado de la historia del partido, el nuevo líder trata de garantizarse cuatro años para volver a medirse a Sánchez. Pero algunos de los barones ya han cuestionado su política de nombramientos y también el giro a la derecha del partido. Todos se han dado una tregua hasta el 26-M, pero otra debacle podría dejar al presidente popular muy tocado, sobre todo si salen mal sus apuestas más personales, como el fichaje de Isabel Díaz Ayuso para la Comunidad de Madrid, que ha protagonizado una disparatada campaña. 

    Los populares ni siquiera tienen asegurado el gobierno en feudos de siempre, como Murcia, donde podrían necesitar a Vox, o La Rioja, que según el CIS podría caer en manos del PSOE. Y está la incógnita de Castilla y León, donde se da por segura una fuerta caída, pero que podría entrar en el cambio de cromos con Ciudadanos, que ha acabado presentando a Francisco Igea, después de que se destapase el pucherazo en las primarias para colocar a Silvia Clemente, el polémico fichaje procedente del PP, que de momento no tiene destino conocido. 

    El 26M constituye también otra reválida para la estrategia de Rivera, que tras distintos bandazos ha situado definitivamente a su partido en una derecha cuya hegemonía pretende disputar al PP con unos modos más radicales –en los debates y en los mítines–. La campaña y algunos de los fichajes han recibido cierta contestación interna que quedó aplacada el 28 de abril, cuando su partido se quedó a 200.000 votos del de Casado. El recuento del domingo dirá si la tendencia se mantiene y cómo será la relación de ambos partidos cuando deban entenderse al acabar la campaña.

    El escenario, en principio, se antoja complicado para Unidas Podemos. La demoscopia augura un retroceso en los parlamentos regionales y una nueva pérdida de poder institucional. En la interna, eso implicaría empequeñecer más el partido, pero también despejar el camino de rivales para Pablo Iglesias, de cara a un posible congreso de Vistalegre 3. Por el camino de las urnas pueden quedarse algunos de los barones que han levantado la voz contra la dirección en los últimos meses. 

    Dos años y medio después de ser destituido por el comité federal de su partido, Pedro Sánchez es ahora el líder indiscutible del PSOE, sobre todo si consigue revalidar el Gobierno, algo que todos dan por hecho. Las elecciones servirán para medir alguna de sus apuestas, como la del exseleccionador de baloncesto Pepu Hernández que no acabó de ser un revulsivo para los socialistas en la capital de España.

    En Vox, nada nuevo bajo el sol. La ola que los convirtió en llave de gobierno en Andalucía con 12 diputados y que les otorgó 24 escaños en el Congreso ha perdido fuerza, a tenor de los últimos mítines y actos públicos. Pero está la paradoja de que aún perdiendo representación pueden acabar siendo decisivos en el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid y también en Murcia, uno de sus principales caladeros de voto. 

    Vox se enfrenta al 26M con la esperanza de ser decisivo en algunos feudos a pesar de la desmovilización de la campaña

    Vox se enfrenta al 26M con la esperanza de ser decisivo en algunos feudos a pesar de la desmovilización de la campaña


    La formación de Santiago Abascal ha puesto fin este viernes al maratón electoral que arrancaron con la campaña de los comicios andaluces. Vox aprovechó la movilización de sus seguidores después del éxito cosechado el pasado 2 de diciembre, cuando...

    La formación de Santiago Abascal ha puesto fin este viernes al maratón electoral que arrancaron con la campaña de los comicios andaluces. Vox aprovechó la movilización de sus seguidores después del éxito cosechado el pasado 2 de diciembre, cuando obtuvo por primera vez representación autonómica tras conseguir el 11 % de los votos, para organizar actos multitudinarios fuera de campaña.

    La implicación de sus afiliados se mantuvo durante las semanas previas a las elecciones del 28 de abril. Las imágenes de polideportivos llenos en aquellos mítines fueron utilizadas por el partido para tratar de combatir el voto indeciso. El viernes previo consiguieron abarrotar la plaza de Colón, con millares de personas rugiendo ante cada comentario de los intervinientes. En aquel momento las expectativas eran muy altas. Al vicesecretario de Relaciones Internacionales todavía le persigue su eufórica intervención de aquella tarde. "Me encanta el olor a pánico progre por las mañanas", fue una de las perlas que lanzó. 

    A pesar de que 48 horas después se ratificó la entrada por primera vez de la extrema derecha en el Congreso con 24 diputados, el apoyo multitudinario de sus seguidores desapareció. En una noche histórica no consiguieron llenar una explanada mucho más reducida en la que convocaron a su gente ante una pantalla gigante.

    Efecto soufflé tras el 28A

    Desde entonces, esa ha sido la tendencia de sus actos. Desaparecieron los llenazos y las colas multitudinarias horas antes de que empezase el evento. El efecto soufflé también se percibió en el discurso de celebración que dieron durante la noche electoral. Rebajaron expectativas y redujeron el tono mantenido hasta entonces. Comenzaron la campaña tratando de emular la Reconquista contra la ideología de lo "políticamente correcto" y terminaron el 28A alardeando de las proposiciones no de ley (PNL) que van a presentar en el Congreso.

    A nivel político, este 26M la formación hace frente a una situación singular ya que tratan de entrar en parlamentos regionales e influir en sus ejecutivos, a la vez que defienden erradicar estas instituciones. Esta medida es uno de los ejes que vertebra su discurso. En estas elecciones la formación de extrema derecha podría decantar la balanza a favor de un gobierno de derechas en alguno de los territorios en los que consiga representación.

    El CIS desinfló sus expectativas para el 26M

    Aunque el último barómetro elaborado por el CIS les auguraba peores resultados en los comicios de este domingo que en las generales, donde recabó el 10,3% del apoyo electoral, le garantizaba presencia en Murcia, Madrid, Cantabria y Asturias. La región de Murcia se reafirmaría como el territorio en el que cosecha sus mejores resultados, con el 9,9% de apoyos. 

    A nivel municipal esta encuesta también destaca que este partido solo entraría en dos grandes ayuntamientos, Madrid y Valencia. Se quedaría fuera de Zaragoza, Sevilla y Barcelona. Desde la formación está tratando de movilizar a sus votantes, sembrando el miedo de que se instauren gobiernos de izquierdas.

    Así este viernes en el acto de cierre de campaña, la candidata a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Rocío Monasterio, ha reseñado que "el socialismo avanza porque nadie les hace frente". "Si votamos lo mismo, ¿qué va a pasar?", ha asegurado, alentando de esta forma a que sus seguidores no se decanten por el PP, formación a la que se ha referido como "veleta azul".  

    Monasterio ha pedido directamente el voto para que "la izquierda no siga avanzando" y ha lanzado un mensaje al resto de partidos de derechas: "El domingo vamos a ser determinantes, vendrán cabizbajos a retroceder de los que han dicho" [sobre ellos]. En su intervención, la presidenta de Vox Madrid también ha cargado contra "los medios progres" porque "han picado" en todos sus "anzuelos". "Nosotros lideramos la información, sacamos los temas", ha aseverado.

    Abascal dice que el 28A se produjo una "gesta política"

    En su intervención, Santiago Abascal ha tratado de convencer a los asistentes de que el resultado obtenido el pasado 28 de abril fue una "gran victoria" y una "gesta política". "Vox no ha fracasado, todos los que lo dicen semana tras semana tendrán que escucharnos en la sede de la soberana nacional", ha reseñado. A su vez, ha pedido a sus seguidores que "rematen la faena" para que Vox esté "presente en todas las instituciones".

    Además, ha aprovechado este acto para explicarle a los centenares de personas que se han acercado a la plaza cómo han sido sus primeros días como diputado, tras coincidir con alguno de los políticos catalanes que están en el banquillo del procés. "¿Dónde están los que incumplen las leyes? Junto a nosotros paseando en el Congreso de los Diputados", ha apuntado sobre los políticos catalanes que están en prisión provisional. "No sé cómo les han dejado ser diputados si no han jurado la Constitución", ha añadido, para terminar sentenciando que la promesa utilizada por los políticos catalanes "no era una forma imaginativa, era una declaración explícita". Finalmente, ha alentado a los asistentes a que apoyen a su formación. "No permitiremos que se destruya la unidad nacional", ha sentenciado. 

    El lugar escogido para poner fin al maratón electoral de Vox ha sido la explanada del Tribunal Supremo, manteniendo la carga simbólica de emplazamientos escogidos desde el partido. Con esta elección realizan una clara alusión a la acusación popular ejercida por el partido y liderada por el candidato a la alcaldía de Madrid, Javier Ortega Smith, contra los líderes independentistas. Antes de su despegue electoral, Vox sostuvo su repercusión mediática y social en la interposición de acciones judiciales.

    "Tienen que apostar por Vox porque tienen que tener la completa seguridad de que Vox cumple su palabra", ha apuntado Ortega Smith, para destacar posteriormente esta actuación judicial. "Frente a este Tribunal Supremo tenemos la prueba de quiénes fuimos capaces de llevarles ante los tribunales", ha apuntado, aludiendo de esta forma a los líderes independentistas. Frente a los millares de personas que aglutinaron hace un mes en Colón, esta formación se ha limitado a congregar a varios centenares en la explanada que recorre semanalmente el candidato al Ayuntamiento.

    "Se le acaba el chollo a la de las magdalenas"

    En relación a la política municipal, el secretario general de Vox ha asegurado que "el día 27 se le acaba el chollo a la de las magdalenas". Una referencia directa contra Manuela Carmena. Ortega Smith ha cargado contra la política de la candidata de Más Madrid, asegurando que su Gobierno "aplaude" a los okupas. Entre sus lamentos contra las medidas emprendidas por este Ejecutivo, ha criticado la suciedad en las calles y la presencia de manteros en la ciudad.

    La llegada de esta formación al Congreso ha dado algunas claves sobre el papel que van a ejercer en las instituciones. En su primer día como diputados optaron por acaparar titulares al ocupar los escaños habituales del PSOE y patalear el suelo para evitar que se escuchase el juramento de los representantes catalanes de ERC y JxCat. Su representación en la Cámara Baja les da la oportunidad de continuar una de las cruzadas con la que más apoyos han recabado y que sustentará gran parte de los apoyos que reciban este domingo, sus ataques constantes al independentismo.

    El PP afronta unas elecciones definitivas con sus siglas hundidas y un líder cuestionado que se juega su futuro

    El PP afronta unas elecciones definitivas con sus siglas hundidas y un líder cuestionado que se juega su futuro


    Tras cosechar hace menos de un mes el peor resultado de su historia en unas elecciones generales –66 diputados, menos de la mitad de los 134 de 2016– el PP afronta los comicios autonómicos, municipales y europeos del domingo como una cita decisiva...

    Tras cosechar hace menos de un mes el peor resultado de su historia en unas elecciones generales –66 diputados, menos de la mitad de los 134 de 2016– el PP afronta los comicios autonómicos, municipales y europeos del domingo como una cita decisiva que determinará su papel de los próximos cuatro años como principal partido de la oposición, título que se disputa con Ciudadanos, y como fuerza hegemónica de la derecha fragmentada en tres. 

    Las encuestas publicadas, como la del CIS, y algunos trackings internos que manejan los populares arrojan cierta incertidumbre sobre lo que podría pasar el 26M. El PP podría ver en riesgo los gobiernos de algunos de sus feudos históricos, como la Comunidad de Madrid o Castilla y León o quedarse sin ser primera fuerza en plazas como la ciudad de Madrid donde llevan acumulando victorias desde los años 90, e incluso no lograr representación en la ciudad de Barcelona.

    Las elecciones serán, por tanto, definitivas para determinar el futuro de la formación conservadora y de su líder, Pablo Casado, que llegó a la presidencia hace 10 meses con la idea de "refundar" el centro derecha, pero que por el contrario ha ahondado en la brecha entre PP, Ciudadanos y Vox hundiendo a su partido en las urnas con el giro a la derecha que emprendió nada más ganar las primarias y que tras el 28A ha tratado de corregir virando al centro. 

    La marca PP está dañada y así lo confirma que numerosos candidatos municipales como los de Málaga, San Sebastián, Badalona o Boadilla del Monte hayan ocultado por completo las siglas del partido en sus campañas electorales y hayan puesto en marcha unas estrategias personalistas alejadas de la línea marcada por la dirección nacional de la formación conservadora.

    Dirigentes populares reconocen que del calibre de la derrota de este domingo dependerá la continuidad de Casado y de su equipo al frente del PP. Tras la debacle del 28A, barones territoriales críticos con la dirección del partido abogaban por centrarse en la campaña del 26M, pero abrían la puerta a pedir responsabilidades al líder popular si en los comicios de este domingo se vuelve a repetir el mismo escenario y el PP pierde aún más poder que el que se dejó hace un mes en las urnas. "Hasta el 26 de mayo nos tenemos que volcar con los candidatos, luego se tendrán que asumir responsabilidades", explicaba un presidente autonómico.

    El lunes "empieza la era Casado"

    La dirección nacional de los populares no se plantea en ningún caso el escenario de un congreso extraordinario para suceder al líder del PP sea cual sea el resultado de este domingo. Es más, uno de los dirigentes con más peso orgánico del partido señalaba esta semana que el lunes, una vez pasen las elecciones, "empieza la era Casado". Consciente de las malas expectativas para el 26M, Génova quiere que la cita con las urnas se pase cuanto antes para ponerse "a trabajar" en consolidarse como "alternativa" al Gobierno de Pedro Sánchez "a medio o largo plazo".

    Para ello Casado se ha dotado de un Grupo Parlamentario Popular en el Congreso completamente afín, que considera fiel y que confía en que le sostenga en el puesto de líder del PP durante los próximos cuatro años, sin hacer demasiado ruido al menos en la Cámara Baja.

    De ello dependerá el peso que las voces críticas quieran tener tras las elecciones y si destacados dirigentes del partido como el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, que se ha erigido en portavoz del sector más moderado del PP, optan por remover el descontento interno con Casado y su equipo ante la falta de resultados en las urnas.

    Feijóo y otros barones forzaron a Casado a suavizar su perfil tras la derrota del 28A. Dos días después de las generales, el líder del PP llamó por primera vez "extrema derecha" a Vox –algo a lo que se había resistido durante meses–, formación a la que en la campaña de los anteriores comicios se acercó hasta el punto de asumir algunos de sus postulados más radicales y a la que en el último minuto, justo antes de la votación, llegó a ofrecer ministerios si la suma de las derechas permitía al líder de los populares llegar a la Moncloa. 

    Ese intento giro al centro que se evidenció durante los primeros días de la campaña del 26M en los que el PP se propuso "hablar menos" de Catalunya –uno de sus principales frentes en la campaña de las generales, pero donde el partido se llevó uno de sus mayores batacazos– y más de "la gente" se fue desdibujando en las últimas dos semanas y, sobre todo, después de la sesión de constitución de las Cortes del pasado lunes, a pesar de que el lema escogido por los populares para estos comicios ha sido "centrados en tu futuro".

    Las acusaciones al Gobierno

    Recuperando su tono más hostil y radical contra el Ejecutivo –al que apenas 15 días antes tendió la mano durante su reunión con Pedro Sánchez en la Moncloa–, en los últimos días Casado ha resucitado la idea de la supuesta connivencia del PSOE con el independentismo y los "batasunos" por el saludo que se cruzaron Sánchez y el líder de ERC, Oriol Junqueras, en el primer pleno de la legislatura, asegurando que ya existe un "pacto de escaños para la investidura por indultos" para los políticos independentistas en prisión provisional. 

    Uno de los principales objetivos a batir por el PP –y también por Ciudadanos– en los últimos días de la campaña ha sido también el único cargo que por el momento ha sido elegido después de las generales, la presidenta del Congreso, Meritxell Batet. Los populares que cuando ostentaban la presidencia de la Cámara permitieron cualquier fórmula de acatamiento de la Constitución para los nuevos diputados, han cargado en las últimas horas contra Batet por dejar que parlamentarios independentistas prometieran sus cargos haciendo alusión al 1 de octubre de 2017 o a los "presos políticos".

    Desde el PP han llegado a considerar la actitud de la presidenta del Congreso como "una humillación" para España y han amenazado con pedir su reprobación e incluso denunciarla ante los tribunales si no suspendía a los diputados presos. 

    En esa línea este viernes el PP se arrogaba la decisión de la Mesa del Congreso de suspender a esos parlamentarios. "Es una victoria evidente del PP, que ayer amenazó con utilizar toda su fuerza parlamentaria", aseguraba el número dos de los populares, Teodoro García Egea, que añadía que "el corazón de Batet está por favorecer a los presos", por su decisión del jueves de solicitar a los letrados de la Cámara que aclararan si era el máximo órgano de gobierno del Parlamento el que debía suspender a los diputados encarcelados. 

    La apelación al voto útil

    En una estrategia prácticamente idéntica a la del 28A y que no funcionó en las urnas, todos los esfuerzos de Casado durante la campaña del 26M –en la que ha repetido su hiperactividad volviendo a recorrer todas las comunidades autónomas– se han dedicado a apelar al voto útil, pidiendo a los votantes que en las generales apostaron por Ciudadanos o Vox "unan el voto" entorno al PP. 

    Este viernes el líder de los populares aseguraba que el Partido Popular sigue siendo la "casa común" del centro derecha y que, a pesar de que otras formaciones han "imitado su ideología, "el original" es su partido. "Cuando hemos gobernado, a la gente le ha ido bien", concluía. "Nuestro único enemigo es la abstención", señalaba en el cierre de la campaña, porque si no se acude a votar el próximo domingo, a su juicio, "tendremos a Sánchez por partida doble cuatro años" y si se fragmenta el voto del centro derecha "gana el PSOE".

    Otro de los principales mensajes de Casado ha sido presentar al PP como posible "contrapeso" del Gobierno socialista. Entre sus propuestas estrella ha estado plantear bajar los impuestos en las comunidades o ayuntamientos donde gobierne cada vez que desde el Ejecutivo se realice una revisión fiscal al alza, una iniciativa que también ha planteado Ciudadanos, formación con la que mantiene una cruenta batalla por el electorado, durante la campaña. 

    Su mensaje final también ha estado centrado en apelar al voto útil de las tres derechas para el PP: "O vamos juntos los que queremos a España unida o veremos que España se desune". Ante unas 2.000 personas a las puertas de la Casa de Campo de Madrid, Casado aprovechaba el acto de cierre de campaña de los populares para pedir a los votantes de derechas que no vuelvan a castigar al PP por la corrupción: "No hagan pagar a una nueva Ejecutiva por algo que hizo una ínfima minoría hace ya mucho tiempo", señalaba.

    También ponía el foco en el día siguiente del 26M ante una posible debacle: "Este partido tiene que pensar en grande, todo empieza el próximo lunes, para aglutinar, porque separados no podemos gobernar".

    Podemos, ante el 26M: salvar Barcelona y postularse como un socio imprescindible para el PSOE

    Podemos, ante el 26M: salvar Barcelona y postularse como un socio imprescindible para el PSOE


    Barcelona, Madrid y la gobernabilidad con el PSOE. Estas son los tres hitos que marcarán el éxito o el fracaso de Podemos en las elecciones europeas, municipales y autonómicas de este domingo. Una triple cita en las urnas que servirá para repartir...

    Barcelona, Madrid y la gobernabilidad con el PSOE. Estas son los tres hitos que marcarán el éxito o el fracaso de Podemos en las elecciones europeas, municipales y autonómicas de este domingo. Una triple cita en las urnas que servirá para repartir buena parte del poder territorial español y como segunda vuelta de las generales del 28A. Del resultado de este examen final, y de sus consencuencias para el Gobierno central, dependerá el futuro del espacio político articulado alrededor del partido de Pablo Iglesias.

    Este 26 de mayo se someten a las urnas las autodenominadas Ciudades del Cambio. Municipios en los que hace cuatro años ganaron candidaturas apoyadas por Podemos y que supusieron la primera irrupción del movimiento político heredero del 15M en instituciones de gobierno. Durante cuatro años, la gestión de los ayuntamientos de Madrid, Barcelona, Cádiz, Ferrol o Zaragoza, entre otros, ha servido como carta de presentación de Podemos ante los electores frente a las predicciones catastróficas que se hicieron sus rivales políticos.

    La ruptura de los acuerdos con otras fuerzas políticas en múltiples ciudades, como Madrid o Zaragoza, han dejado a Podemos fuera de lograr reeditar las alcaldías. En Galicia, las posibilidades de mantener el bastón de mando son limitadas. Y en Valencia es Compromís quien lo detenta. 

    "La foto de la noche electoral tiene que ser la de Ada Colau revalidando la Alcaldía", señalaba esta semana uno de los candidatos de estas elecciones a eldiario.es. La alcaldesa de Barcelona arrancó la campaña en una posición muy delicada, pero las últimas encuestas apuntan a que puede volver a ganar, toda vez que de la ecuación ha desparecido el PSC de Jaume Collboni y todo se reduce a un cara a cara con Ernest Maragall (ERC).

    Pablo Iglesias, consciente de la importancia de que Colau triunfe el domingo, ha protagonizado dos actos con ella en estos 15 días. El líder de Podemos no ha asistido, por ejemplo, a Cádiz, donde José María González, Kichi, tiene casi seguro repetir un segundo mandato al frente de la ciudad. Las heridas abiertas entre la dirección andaluza y la estatal están lejos de curarse y, en estas elecciones, Adelante Andalucía se ha registrado como candidatura propia, al margen de Podemos. El Ministerio del Interior no sumará los votos en el cómputo estatal.

    Autonómicas: Madrid y cogobiernos

    Barcelona no será el único foco de interés para Podemos. El otro centro neurálgico de la noche electoral estará en Madrid. Tanto a nivel municipal, como autonómico.

    En la capital, Manuela Carmena se afana por lograr una mayoría de gobierno con el PSOE, toda vez que nadie duda de que ganará las elecciones y que la otra candidatura de izquierdas, Madrid en Pie, no logrará el 5% necesario para lograr representación, según las encuestas.

    La ruptura de Carmena e Íñigo Errejón con Podemos han convertido esta batalla en una de las más importantes. No solo porque se ha puesto en riesgo la continuidad del gobierno municipal y pende de un hilo la opción de arrebatar el autonómico al PP. Sino porque la pugna puede ser clave en la reestructuración que el espacio del cambio debe afrontar tras este intenso ciclo electoral.

    Si la izquierda se impone en Madrid, todo será más sencillo. Si los peores vaticinios se confirman, las partes se volcarán en la construcción de un relato que defina la responsabilidad de lo ocurrido. 

    Además de Madrid, se definen otros 11 parlamentos autonómicos en España. Podemos no está en disposición de ganar ninguno, según las encuestas. Pero sí de condicionar, o no, muchos de los Gobiernos regionales.

    En lugares como Baleares la situación es más clara. En 2015 ya apoyaron el Ejecutivo de Francina Armengol desde el Parlamento. Ahora, aspiran a cogobernar. Lo mismo ocurre en otros lugares como Aragón, Extremadura o Castilla-La Mancha, aunque la relación con los líderes socialistas de estas comunidades es mucho peor y la suma no es automática. Dependerá del resto de actores, especialmente de lo que pase con Ciudadanos.

    El partido de Albert Rivera ha cerrado la puerta a un acuerdo estatal con Pedro Sánchez. Pero en autonomías y municipios la mano está más abierta. 

    Lo decía el propio Pablo Iglesias este viernes durante el cierre de campaña en La Laguna (Tenerife), donde Podemos también se juega ser socio del PSOE tras un cambio en la ley electoral que podría terminar con dos décadas de poder de Coalición Canaria. 

    "La gente no es idiota", dijo Iglesias. "El PSOE siempre se guarda la carta de pactar con la derecha. Y si en España no va a ser posible es porque Rivera se ha vuelto loco y pasa por la derecha a Vox", apuntó. "Hay que mandar un mensaje al PSOE. Para decir con Coalición Canaria, no, hay un voto útil, Sí Podemos", añadía. Para zanjar: "El voto que garantiza gobiernos de izquierdas es el voto a Unidas Podemos".

    Un mensaje que trasciende las Islas Canarias y que entronca con el escenario que se abre a partir del lunes: las negociaciones para un gobierno de coalición con Pedro Sánchez.

    "El PSOE no tiene fuerzas ni números, no sería justo un gobierno en solitario", señalaba el líder de Unidas Podemos en una entrevista con eldiario.es

    Ciudadanos cierra la campaña con la aspiración de superar a un PP

    Ciudadanos cierra la campaña con la aspiración de superar a un PP "agotado"


    Tras dos intensas semanas de campaña, en las que de nuevo Albert Rivera e Inés Arrimadas han sido los principales activos del partido, Ciudadanos afronta la triple cita electoral de este domingo con el convencimiento de que esta vez logrará gobernar...

    Tras dos intensas semanas de campaña, en las que de nuevo Albert Rivera e Inés Arrimadas han sido los principales activos del partido, Ciudadanos afronta la triple cita electoral de este domingo con el convencimiento de que esta vez logrará gobernar en algunas autonomías y en importantes ayuntamientos, y con la Comunidad de Madrid en el centro de todos sus objetivos. 

    Los resultados de las generales del pasado 28 de abril, en las que pasaron de tener 32 diputados en el Congreso a 57 –"un 80% exponencial de crecimiento", según se han jactado– les han dado alas para pensar que esta segunda vuelta electoral del 26M es la gran oportunidad para demostrar que Ciudadanos es la "alternativa real" al bipartidismo. Por un lado, a un PP que ven "agotado", "en caída libre" y "sin ilusión", y, por otro, a un PSOE que creen que ha abandonado la "centralidad" y se ha alejado del "constitucionalismo", entregándose a los "populistas" y a los "independentistas".

    Bajo esas premisas, Rivera ha intensificado a lo largo de toda la campaña su giro a la derecha, radicalizando sus mensajes, con constantes llamamientos a los votantes del PP y de Vox al "voto útil" de Ciudadanos con la idea de sustituir al PP de Pablo Casado en el tablero político. En las pasadas elecciones generales Ciudadanos se quedó a 0,8 puntos porcentuales de distancia de los de Casado, superándolos en Aragón, Baleares, Andalucía, Catalunya y la Comunidad de Madrid, y también recibió más votos en algunas de las principales capitales de provincias.

    El líder de Ciudadanos, con este balance, ha logrado acallar las escasas voces internas que cuestionaron su estrategia de vetar pactos con los de Pedro Sánchez. Unos pactos que ha extendido ahora también a todas las comunidades, incluso a la de Madrid, en la que Ignacio Aguado ha cerrado la puerta a cualquier acuerdo con el socialista Ángel Gabilondo, presentándole como un "radical de izquierdas" que entregará la economía al "bolivariano" Iñigo Errejón. "Solo de imaginarlo de vicepresidente se me abren las carnes", advirtió hace unos días Aguado.

    En el partido apuntan a que tienen Madrid "en la punta de los dedos". "Estamos a tan solo un escaño de ganar en la Comunidad, a un puñado de votos de lograrlo", insisten. 

    "Sánchez está tramando algo con los secesionistas"

    Por otro lado, Rivera y los candidatos de Cs han seguido atacando con ahínco en campaña a Sánchez por sus "pactos secretos" con los "secesionistas" y los posibles indultos que, según Ciudadanos, planea otorgar a los presos del procés si el Tribunal Supremo les condena. Rivera, que había asegurado que estaba harto de hablar de Torra y de Junqueras, ha seguido en esta campaña utilizando Catalunya como ariete para erosionar a Pedro Sánchez, advirtiendo a sus votantes de que "no se fíen del PSOE" ni de su líder porque está "tramando" otro acuerdo con ERC mientras "finge que se pelean". Unos pactos que solo se conocerán, según dice, cuando pasen estas elecciones europeas, municipales y autonómicas.

    En el centro de su diana ha colocado ahora a la recién nombrada presidenta del Congreso, Meritxell Batet, contra la que ha cargado en los último mítines por no suspender como diputados a los presos catalanes y esperar a que los letrados de la Cámara avalaran la decisión.

    Discurso del miedo al nacionalismo

    Ese afán por adelantar al PP por la derecha y ocupar su espacio político tras la debacle que sufrieron el 28A ha llevado también a los de Rivera a seguir utilizar el discurso del miedo al nacionalismo, e incluso 'resucitando' las épocas más oscuras del terrorismo de ETA. Los de Rivera explotaron ese mensaje en Ugao-Miraballes, la localidad natal del excabecilla de la banda, Josu Ternera –detenido por la policía francesa recientemente–, en donde protagonizaron el jueves un mitin de alto riesgo entre el boicot de los abertzales. Ciudadanos cosechó con ello duras críticas hasta del PNV al considerar que iban únicamente a "montar lío" y a "provocar" dado que ni se presentan en ese municipio, ni hay tampoco elecciones autonómicas en el País Vasco.

    El partido de Rivera ha aprovechado igualmente el acoso que han sufrido sus dirigentes en algunos actos realizados en Catalunya -especialmente Inés Arrimadas-, o los escraches que la PAH realizó, entre otros, a sus candidatos madrileños, Ignacio Aguado y Begoña Villacís  –que estaba apunto de dar a luz– para resaltar  y denunciar "el odio" contra ellos de los "radicales", que Ciudadanos identifica con las formaciones independentistas y con Unidas Podemos.

    La ausencia por maternidad de la candidata municipal en pleno ecuador de la campaña ha sido suplida con vídeos y fotos de la visita de Rivera al hospital y mensajes en todos los actos ensalzando su figura con recuerdos a su "valentía". El mal papel de la concejala Silvia Saavedra, su sustituta en el debate de Telemadrid, causó una gran preocupación en el partido, en donde tiene puestas muchas esperanzas en Villacís, pese a algunas encuestas que dan de nuevo el triunfo a las izquierdas y abren la posibilidad de que vuelva a gobernar Carmena.

    Tanto la han echado de menos que este viernes Villacís reaparecía en el cierre de campaña junto a Rivera y Aguado en un acto celebrado en el madrileño distrito de Hortaleza, en donde Ciudadanos consiguió superar  al PP en las elecciones generales.

    Y el mensaje al voto útil no ha faltado. Como tampoco la petición a los populares de que les devuelvan el apoyo que ellos les otorgaron en 2015, si logran darles en la capital el anhelado sorpasso. "Si se sienten sin fuerzas y sin ganas y si se van a centrar en sus batallas internas, les pedimos que apoyen a los candidatos de Ciudadanos para que puedan encabezar gobiernos municipales y autonómicos tras las elecciones del 26 de mayo como nosotros hicimos en 2015, cuando les apoyamos a ellos", piden los de Rivera.

    El PSOE confía en aumentar su poder territorial mientras aspira a minimizar la dependencia de Podemos

    El PSOE confía en aumentar su poder territorial mientras aspira a minimizar la dependencia de Podemos


    El PSOE arrancó la segunda campaña en menos de un mes con el espaldarazo del 28A, que le situó en la primera posición con holgura respecto al resto de partidos. “Respiramos aliviados”, “se nos puso una sonrisa en la cara” ha repetido Pedro...

    El PSOE arrancó la segunda campaña en menos de un mes con el espaldarazo del 28A, que le situó en la primera posición con holgura respecto al resto de partidos. “Respiramos aliviados”, “se nos puso una sonrisa en la cara” ha repetido Pedro Sánchez en los mítines. El presidente en funciones ha recorrido todas las comunidades, pese a que comenzó la campaña tres días más tarde por el fallecimiento de Alfredo Pérez Rubalcaba, a quien ha citado en todos los actos y cuya despedida sirvió a la dirección del PSOE para mostrar en plena campaña a un partido que se une en los momentos difíciles. "Aquí está el PSOE de siempre, aquí está su PSOE", expresó Guillermo Fernández Vara, que tenía previsto cerrar con el exvicepresidente en Extremadura este viernes.

    Sánchez es consciente de que tiene el viento a su favor. Moncloa se encargó de dejarlo claro nada más pasar las generales y en la antesala del arranque de la campaña del 26M: convocó a Pablo Casado, Albert Rivera y Pablo Iglesias para escenificar “el juego de roles”, que pasa por una competición muy fuerte en la derecha, aunque con el PP aún en cabeza por mucho que Ciudadanos le pise los talones, y Unidas Podemos, como socio preferente del PSOE. Ahora bien, el Gobierno en coalición que le reclama quedará en buena parte circunscrito a lo que suceda este domingo. Los socialistas esperan minimizar su dependencia de Unidas Podemos para lograr su aspiración de gobernar en solitario.

    Sánchez rehuye a los independentistas

    El PSOE ha tratado, no obstante, de aparcar las negociaciones de la investidura hasta que pase el 26M. Uno de los propósitos ha sido, de hecho, alejar la atención de la necesidad de los independentistas -de quienes, en principio, necesitarán al menos la abstención-. Con ese único propósito, Ferraz llegó a reclamar la abstención de PP y Ciudadanos. La relación con Catalunya es siempre un motivo de tensión en las filas socialistas, que aprovecharon el veto a Miquel Iceta para la presidencia del Senado como argumento de campaña y han zanjado cualquier especulación con la suspensión de los diputados presos apenas 48 horas antes de que se abran las urnas en toda España. El Gobierno también ha dado por hecho este viernes que Sánchez no dependerá de los independentistas en la investidura

    El gran reto del PSOE esta campaña ha girado en torno a mantener el nivel de movilización de la izquierda en estos comicios tras la victoria del 28A. “No nos relajemos -ha insistido Sánchez-. Las urnas aún están vacías”. "Tenemos que llenarlas de votos con la misma ilusión, la misma fuerza y el mismo futuro. No podemos dejar la faena a medias", ha expresado Sánchez en el cierre de campaña. El temor es que el electorado se confíe ante la victoria de las generales y se quede en casa mientras la derecha –esta vez representada por PP, Ciudadanos y Vox– siempre acude en masa, como recuerdan los dirigentes socialistas.

    Y es que la victoria generalizada en las generales puso en alerta al PSOE en determinados lugares al analizar de forma pormenorizada los resultados. Las alarmas se activaron en Aragón, donde Javier Lambán puede perder el poder. Las tres derechas también sumaron más que la izquierda, aunque el PSOE quedó en primera posición, en Murcia o La Rioja, por ejemplo. Los socialistas aseguran, no obstante, que los resultados del pasado mes no se pueden extrapolar de manera directa porque hay distintas claves que afectan al voto. 

    Madrid, la clave del éxito de Sánchez

    El verdadero éxito de Sánchez en esta ocasión será un Gobierno de Ángel Gabilondo en la Comunidad de Madrid, donde hace cuatro años se quedó a un escaño de la Puerta del Sol. El líder del PSOE se ha volcado en la región, donde ha protagonizado tres mítines y otros tantos paseos por barrios humildes de la capital –un formato que en Ferraz creen que les resulta muy rentable–. También Pepu Hernández es una apuesta personal del líder socialista, aunque en el PSOE asumen que no tiene ninguna posibilidad de ser alcalde. "El cambio puede llegar -ha expresado Sánchez al zanjar la campaña refiriéndose a Manuela Carmena-, pero el cambio hay que saber gobernarlo y solo sabe gobernarlo el PSOE y Pepu Hernández al frente".

    "Presidente, presidente", le han gritado a Gabilondo varias veces los cerca de 3.000 asistentes al acto de fin de campaña. El PSOE ve opciones esta vez de conquistar la Puerta del Sol por primera vez en 24 años, aunque fuentes socialistas reconocen que las sumas de la izquierda y de la derecha están muy ajustadas. Sánchez ha dicho, no obstante, que habrá gente conservadora que esta vez vote al PSOE: "Hay gente que dice: No hay derecho a estas tres derechas que sufrimos en España y en la Comunidad de Madrid".

    "Como en la Comunidad de Madrid contemos con un Gobierno que reme en sentido contrario no vamos a tener el avance contundente", ha dicho Sánchez en su último mitin. El presidente en funciones reclama ayuntamientos y comunidades socialistas para armonizar las medidas que quiere impulsar desde el Gobierno: "Pido un voto coherente con el avance, la justicia social, la convivencia y la limpieza". "En la Comunidad de Madrid hay que hablar de limpieza. Tenemos la oportunidad y la responsabilidad de acabar con más de 30 años de corrupción", ha exclamado. "Merece la pena ese sueño", ha acabado Sánchez sobre la posibilidad de ser "recibido" en Madrid por un alcalde socialista y en la comunidad por el presidente Gabilondo. 

    La aspiración del PSOE es mantener, además, el poder que ya lograron en 2015 –un objetivo que ven factible en Castilla-La Mancha y Extremadura con diversas combinaciones porque dan por hecho una mayoría muy holgada de Fernández Vara y Emiliano García-Page– e incluso ampliarlo en algunos municipios y comunidades, como Castilla y León, donde creen incluso que lograrían gobernar con Ciudadanos para echar del Gobierno al PP tras 32 años ininterrumpidos. A pesar del veto de Albert Rivera al PSOE, algunos barones socialistas confían en recibir su apoyo. 

    El futuro del Gobierno de España se dilucidará a partir del 26M y de esos comicios dependerá en buena medida. Los socialistas han dejado claro que esas elecciones determinarán la correlación de fuerzas: "Muchas de las formaciones que a nivel nacional tienen una cierta relevancia en el ámbito municipal no lo van a tener y, a nivel autonómico, pues sí podrán tener más presencia, pero creo que ni siquiera va a ser la que tuvieron en otro momento", expresó el secretario de Organización, José Luis Ábalos, en una entrevista en eldiario.es. A partir del lunes, Sánchez e Iglesias se sentarán a abordar la formación de Gobierno. El líder de Unidas Podemos dice que es de "sentido común" que él sea ministro y el PSOE, aunque ha abierto la puerta a que suceda, deja al presidente en funciones la última palabra. 

    La decisión de los diputados presos de JxCat de no renunciar a sus actas allana la investidura de Sánchez

    La decisión de los diputados presos de JxCat de no renunciar a sus actas allana la investidura de Sánchez


    La suspensión de los cuatro diputados independentistas procesados por rebelión, tomada por la Mesa este viernes tras haber conocido el informe favorable de los letrados del Congreso, ha dejado un escenario inédito en el que la Cámara Baja pierde...

    La suspensión de los cuatro diputados independentistas procesados por rebelión, tomada por la Mesa este viernes tras haber conocido el informe favorable de los letrados del Congreso, ha dejado un escenario inédito en el que la Cámara Baja pierde cuatro de sus 350 votos, a no ser que los diputados suspendidos decidan renunciar a su escaño. Una opción que al menos los tres representantes de JxCat, Jordi Sànchez, Jordi Turull y Josep Rull, no tienen intención de hacer, según explican fuentes de la formación catalana.

    La importancia de este gesto es que, con tres diputados sin opción a votar en contra, la investidura de Pedro Sánchez podría quedar solucionada al margen de los grupos independentistas. La previsión en el PSOE es contar con los apoyos de Unidas Podemos, el PNV, Compromís y los regionalistas de Cantabria, una suma de 173 escaños. Si Coalición Canaria opta por la abstención, el bloque del 'no' sumaría 175 votos, pero los tres de JxCat estarían suspendidos y no podrían pulsar el botón. Con esta suma, Sánchez podría ser cómodamente investido en segunda votación por mayoría simple de 173 contra 172 diputados.

    "No los hemos puesto en las listas para hacerlos dimitir ahora", explican fuentes de JxCat, que recuerdan que en el Parlament de Catalunya tampoco permitieron que fueran sustituidos. Tanto entonces como ahora consideran que renunciar es acatar una suspensión que ven injusta al entender que, como electos, tienen "todos sus derechos políticos intactos". En la formación de Carles Puigdemont reconocen que sabían que esto podía suceder, pero también explican no esperaban que ocurriera tan rápido, ni tampoco que lo acordara directamente la Mesa sin pasar por el pleno. "Es el poder Judicial tomando las riendas de un Parlamento", opinan.

    En ERC comparten la indignación por la decisión tomada por la Mesa y la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, pero no se ve de la misma forma la necesidad de que Junqueras mantenga un acta inservible en la práctica. El líder republicano, que ya anunció su abandono del Parlament para poder convertirse en diputado del Congreso, siempre ha mantenido como prioridad llegar al Parlamento Europeo, una cámara que ven mucho menos condicionada por los tribunales españoles.

    Por esta razón, fuentes republicanas aseguran que el paso lógico para Junqueras sería dejar su escaño en el Congreso para poder coger el acta europea. Con todo, en estos momentos desde ERC aseguran que no decidirán el futuro de su líder en la Cámara Baja hasta pasadas las elecciones, cuando Junqueras sabrá si puede considerarse diputado europeo electo.

    Debido al deseo de Junqueras de no perder en ningún caso su condición de electo, necesita encadenar la renuncia a un escaño con la toma de posesión del siguiente. Por eso, en el caso del de ERC el calendario es especialmente importante. Según la ley electoral, la Junta podrían tardar como máximo 20 días después de las elecciones hasta proclamar a los diputados electos, momento en el que tendrían cinco días para pasar a recoger sus actas. Eso significa que, si Batet y Sánchez aceleraran los trámites al máximo, podrían celebrar el pleno de investidura antes de que Junqueras fuese sustituido.

    Sin sustitución en el Congreso

    La decisión que ha tomado este viernes la Mesa del Congreso no ha cogido por sorpresa a los grupos independentistas, pese a que no hay antecedentes de una decisión de este tipo. Ni siquiera en el Parlament la suspensión de los diputados hizo alterar las mayorías existentes, ya que fue el propio magistrado Llarena, que instruía la causa, quien reclamó a la Mesa que buscara la fórmula para no alterar las proporciones surgidas de las elecciones.

    La solución de compromiso acabó siendo doble. Por un lado, una votación en el pleno en el que los independentistas denegaron las suspensiones, que acabó quedando en papel mojado. La segunda, una fórmula de sustitución de los diputados suspendidos aprobada gracias a los votos de ERC y el PSC. Gracias a esto, los votos de los representantes encarcelados no se perdían, sino que podían ser ejercidos por un compañero de su grupo. Este mecanismo se habilitó gracias a un precepto del reglamento catalán, que prevé la delegación de voto.

    En el Congreso, en cambio, esta posibilidad no existe. Tampoco en este caso el magistrado encargado de la tutela de los presos ha dado ninguna indicación a la Mesa sobre la necesidad de garantizar o no las mayorías salidas de las urnas. En el informe de los letrados sí hay una referencia para que la Mesa aclare el alcance de estas suspensiones, que sin embargo en la decisión final no han tenido respuesta.

    La Mesa del Congreso suspende como diputados a Junqueras, Sànchez, Rull y Turull con el rechazo de Unidas Podemos

    La Mesa del Congreso suspende como diputados a Junqueras, Sànchez, Rull y Turull con el rechazo de Unidas Podemos


    La Mesa del Congreso de los Diputados ha suspendido este viernes como diputados a Oriol Junqueras, Jordi Sánchez, Josep Rull y Jordi Turull, los cuatro parlamentarios independentistas en prisión provisional que están siendo juzgados por el Tribunal...

    La Mesa del Congreso de los Diputados ha suspendido este viernes como diputados a Oriol Junqueras, Jordi Sánchez, Josep Rull y Jordi Turull, los cuatro parlamentarios independentistas en prisión provisional que están siendo juzgados por el Tribunal Supremo por su participación en el procés independentista catalán, tras el aval de los letrados del Parlamento.

    La mayoría del máximo órgano de gobierno de la Cámara Baja ha apoyado la suspensión pese a que los dos representantes de Unidas Podemos han manifestado su desacuerdo en que sea la Mesa y no el Supremo quien se encargue la suspensión y han pedido más tiempo para adoptar la decisión según ha confirmado la la portavoz del grupo confederal, Irene Montero, en rueda de prensa. "Hemos manifestado nuestro desacuerdo, acatando la decisión que ha tomado la mesa de forma mayoritaria", ha dicho.

    Ahora los diputados suspendidos deberán decidir si entregan sus actas y, por tanto, permiten que corra la lista de sus respectivas candidaturas para ser sustituidos por otros parlamentarios, o si no las entregan y dejan a sus grupos sin esos representantes. Por ello la presidenta de la Mesa, Meritxell Batet, ha anunciado durante su comparecencia ante los medios que ha encargado un informe para conocer cómo quedan las mayorías parlamentarias y la conformación de los grupos parlamentarios tras la citada suspensión.

    24 horas después de haber solicitado un informe a los servicios jurídicos de la Cámara para que determinara qué decisión debía adoptar la Mesa, dividida entre la mayoría de PSOE y Unidas Podemos –que abogó ayer por solicitar dicho informe– frente a la minoría de PP y Ciudadanos –que consideraba que no era necesario ese análisis y que procedía a la suspensión–, y tras conocer que los letrados abogan por la "suspensión inmediata", el máximo órgano de gobierno del Congreso ha decidido la inhabilitación en la reunión que ha tenido lugar este mediodía.

    La Mesa adopta esta decisión a dos días de las elecciones europeas, municipales y autonómicas, 48 horas antes por tanto de que los españoles vuelvan a acudir a las urnas. 

    La decisión de la Mesa, donde el PSOE y Unidas Podemos suman la mayoría, ha llegado después del escrito de los servicios jurídicos del Congreso que han interpretado otro del Supremo en el que el Alto Tribunal rechazaba ejecutar la suspensión de los representantes en virtud del artículo 384bis de la Ley de Enjuiciamiento Criminal e insistía en que es el propio Congreso quien debe tomar la decisión siguiendo el artículo 21 del Reglamento de la Cámara. Dicho precepto, no obstante, obligaba a un trámite que el Supremo no ha hecho: pedir al Congreso el suplicatorio para poder juzgar a un diputado.

    Los letrados de la cámara recuerdan en su escrito que el Supremo se ha saltado el trámite de pedir permiso al Congreso para seguir juzgando a los líderes independentistas: "Este requisito no se ha producido, toda vez que el Tribunal Supremo en su auto de 14 de mayo de 2019 que, en el caso que nos ocupa, no ha lugar a solicitar autorización a las cámaras legislativas mediante la remisión de suplicatorio", asegura el escrito.

    Sin embargo, la Secretaría General del Congreso ha asegurado que corresponde la "suspensión inmediata" de los dirigentes independentistas por la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que establece que "firme un auto de procesamiento y decretada la prisión provisional por delito cometido por persona integrada o relacionada con bandas armadas o individuos terrorista o rebeldes, el procesado que estuviere ostentando función o cargo público quedará automáticamente suspendido en el ejercicio del mismo mientras dure la situación de prisión".

    En rueda de prensa tras la reunión de la Mesa, la presidenta del máximo órgano de gobierno de la Cámara Baja, Meritxell Batet, ha asegurado que su objetivo ha sido "salvaguardar el poder legislativo, respetar los principios constitucionales y de colaboración leal entre poderes del Estado y garantizar los derechos de todos los diputados". La de la suspensión, ha añadido, es la "decisión más prudente, garantista, y con mayor seguridad jurídica" que se podía adoptar.

    El número dos del PP, Teodoro García Egea, se ha puesto por su parte la medalla de la decisión de la Mesa. "Es una victoria evidente del PP", ha asegurado el secretario general de los populares en rueda de prensa. "Si han sido suspendidos ha sido porque el PP ha llegado hasta las últimas consecuencias. Esto es un aviso al PSOE y a sus socios, de que mientras el PP esté en las instituciones todo el peso de la ley va a caer sobre quienes vulneran los derechos de todos los españoles", ha remachado.

    Guía para entender la tensión entre el Congreso y el Supremo por la suspensión de los diputados presos

    Guía para entender la tensión entre el Congreso y el Supremo por la suspensión de los diputados presos


    Los primeros días de la XIII legislatura han traído una tensa bienvenida para la nueva presidenta del Congreso, Meritxell Batet. La dirigente socialista ha visto como las tres derechas le han exigido la inmediata suspensión de los cuatro diputados en...

    Los primeros días de la XIII legislatura han traído una tensa bienvenida para la nueva presidenta del Congreso, Meritxell Batet. La dirigente socialista ha visto como las tres derechas le han exigido la inmediata suspensión de los cuatro diputados en prisión preventiva y a los que el Supremo acusa de delitos de rebelión. 

    Batet ha intentado sin éxito obtener una orden clara del Supremo para descargar en el tribunal la responsabilidad sobre esta medida. Este viernes la Mesa del Congreso se reúne por segunda vez para afrontar la decisión de retirarle a los líderes independentistas sus derechos y obligaciones como parlamentarios.  

    En este contexto, respondemos a 11 preguntas básicas para intentar entender qué hay detrás de la decisión que está a punto de adoptarse y cuáles son las principales consecuencias de la misma. 

    ¿Por qué es urgente decidir la suspensión de los políticos independentistas en prisión?

    No lo es. El parlamento no celebrará sesiones plenarias en las próximas semanas, por lo que la urgencia para decidir sobre los diputados en prisión no es cosa de horas o días. La cercanía de las elecciones ha empujado el debate para que se acuerde la medida antes de la jornada electoral del domingo. PP y Ciudadanos han sido los principales impulsores de una decisión exprés, sin siquiera pedir un informe a los letrados de la cámara. 

    El Partido Popular ha llegado a amenazar a la presidenta del Congreso con una querella por prevaricación si no impulsaba la suspensión de manera inmediata. Por el momento no hay noticias de que esa querella se haya presentado. 

    ¿A quién corresponde decidir la suspensión de los políticos presos?

    Según fuentes jurídicas la suspensión de los presos "es una medida cautelar penal" que debe ser acordada por el tribunal y ejecutada por el Congreso. Sin embargo, el Tribunal Supremo ha trasladado toda la responsabilidad a la cámara que este viernes ha citado a los miembros de la Mesa para acordar la suspensión. Ahí reside la tensión entre el Supremo y el Congreso.

    ¿Ha ordenado el Supremo la suspensión de los políticos presos?

    No lo ha hecho, a pesar de que en su último escrito pretende dar a entender que sí. En su respuesta de este jueves a la solicitud de aclaraciones planteada por el Congreso, el Supremo se ha negado a dar la orden de suspensión de manera clara, asegurando que su función no es consultiva y negando las aclaraciones solicitadas por la presidenta Meritxell Batet.

    En ese escrito se dice que todas las instrucciones sobre la materia están en un auto anterior, del 14 de mayo, también remitido al Parlamento. Sin embargo, en aquel auto el Supremo solo tomó dos decisiones: permitir la asistencia de los presos a la sesión constitutiva de las Cortes y negar la reclamación de un suplicatorio como trámite necesario para seguir con el juicio. 

    ¿En qué ley se apoya el Supremo para reclamar que el Congreso suspenda a los cinco parlamentarios?

    El artículo clave es el 384 bis de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Según ese texto, quedarán automáticamente suspendidas de cualquier cargo público las personas "integradas o relacionadas con bandas armadas o individuos terroristas o rebeldes". Ese "o rebeldes" al final del texto es a lo que se agarra el Supremo para considerar que su aplicación es extensible a los líderes del Procés. La introducción de esa novedad en la Ley de Enjuiciamiento Criminal se produjo por el revuelo causado en 1987, cuando Juan Carlos Yoldi, en aquel momento miembro de ETA, fue propuesto para la investidura a Lehendakari. Es un artículo pensado como elemento de lucha contra el terrorismo.

    ¿Qué es el suplicatorio y qué importancia tiene en este caso?

    El suplicatorio es una figura destinada a proteger la inmunidad de los diputados y senadores y está recogido en el artículo 71 de la Constitución. Según esta figura el Tribunal Supremo debe pedir permiso a las cámaras para proceder contra un parlamentario. Ese permiso no se solicitó al inicio del proceso porque los encausados todavía no eran diputados. Ahora que sí lo son, el tribunal que preside Manuel Marchena opina que no necesita suplicatorio y así se lo ha comunicado a Congreso y Senado, saltándose lo que señalan los reglamentos de ambas cámaras.

    En caso de que se hubiera tramitado un suplicatorio, el juicio del Procés tendría que paralizarse a la espera de la decisión del Congreso. 

    ¿Qué dice el reglamento del Congreso sobre la suspensión de un diputado en prisión? 

    El reglamento de la cámara es muy claro. En su artículo 21 se asegura que los diputados procesados y en prisión preventiva deben ser suspendidos siempre y cuando haya sido "concedida por la cámara la autorización objeto de un suplicatorio". En el caso de los líderes del procés ese permiso del Congreso (suplicatorio) no ha sido solicitado. 

    ¿Qué dice el reglamento del Senado sobre la suspensión de un senador en prisión?

    Es mucho más claro aún. En su artículo 22, el reglamento del Senado dice: "Los senadores no podrán ser inculpados ni procesados sin la previa autorización del Senado, solicitada a través del correspondiente suplicatorio. Esta autorización será también necesaria en los procedimientos que estuvieren instruyéndose contra personas que, hallándose procesadas o inculpadas, accedan al cargo de Senador".

    ¿Por qué ha pedido la Mesa del Congreso un informe de los letrados? 

    Lo ha hecho ante la falta de aclaraciones por parte del Tribunal Supremo y ante la presión recibida para suspender a los diputados en prisión.

    La presidenta Meritxell Batet quiere tener en su mano una opinión jurídica que avale la decisión. En su entorno dan por seguro que los políticos encarcelados acudirán en amparo al Tribunal Constitucional tan pronto como sean suspendidos. Partido Popular y Ciudadanos se han opuesto a la petición de informes, entendiendo que hay motivos suficientes para limitar las funciones políticas de Oriol Junqueras, Jordi Sánchez, Jusep Rull, Jordi Turull y Raül Romeva de manera inmediata. 

    ¿La suspensión de parlamentarios podría alterar el reparto de fuerzas en el Congreso?

    Sí. La suspensión es una medida temporal, asociada a la situación de prisión provisional. Mientras se mantenga en vigor los cuatro diputados independentistas no podrán participar en los debates ni en las votaciones. Sus votos no contarán en la sesión de investidura, rebajando a 174 el límite que marca la mayoría absoluta. 

    Si Pedro Sánchez se enfrenta a la investidura en ese escenario podría salir elegido sin necesidad de contar con los apoyos de las formaciones independentistas como se explica en este artículo del 30 de abril

    ERC y JxC podrían evitar esa alteración de las mayorías si sus diputados dimiten a todos los efectos tras ser suspendidos. En ese caso correría la lista y el Pleno del Congreso volvería a contar con 350 miembros.

    ¿Tras la suspensión de los diputados en prisión, seguirá Raül Romeva siendo senador?

    Durante un tiempo sí. El proceso para suspender a un senador no es igual que el del Congreso. La mesa del Senado se reunió el pasado martes 21 y no abordó la cuestión. Su próxima cita en agenda está prevista para el miércoles 29. Hasta entonces no se avanzará en la previsible suspensión de Raül Romeva, aunque sus compañeros del Congreso ya hubieran sido suspendidos.    

    Además, la suspensión de senadores debe ser acordada en sesión plenaria y no basta con una reunión de la Mesa como en el caso del Congreso. Habrá que votar.

    ¿Puede un diputado suspendido asistir a la ronda de consultas del rey? 

    La Constitución fija en su artículo 99.1 que "el rey, previa consulta con los representantes designados por las formaciones políticas con representación parlamentaria, propondrá un candidato a la presidencia del Gobierno". JxC ya ha anunciado que su representante en esa ronda de consultas será Jordi Sánchez, uno de los diputados en prisión preventiva. 

    El elegido por JxC tendrá que solicitar el permiso del tribunal para abandonar la prisión y poder participar en las consultas con el jefe del Estado. Carece de relevancia que para entonces esté suspendido como diputado, ya que la ley no obliga a que los representantes en esa ronda ostenten tal condición. El rey tampoco podrá opinar ni incidir en la elección de la persona que representa a cada formación política en esa ronda de contactos. 

    Esquerra Republicana de Catalunya ha anunciado que no acudirá a Zarzuela a departir con el monarca, por lo que Oriol Junqueras no tendrá que alterar su vida en prisión para ir a ver al rey.